CUBA 2005: INFORME

CUBA 2005: INFORME

por VV.AA.

Desde nuestras tribunas de opinión, ha sido habitual medir la realidad política cubana con el patrón que más hemos dado en considerar de nuestra propiedad: las ideas de “democracia”, de “división de poderes” o de “Estado de derecho”. Ahora bien, Cuba podría ser también una buena vara con la que medir los contornos de nuestros mitos, nuestras ilusiones y nuestras mentiras. Hubo un tiempo en que se decía que Cuba era el laboratorio para las esperanzas de América Latina. Se invirtieron no pocos esfuerzos en desmantelar ese laboratorio y muchos más en frustrar esas esperanzas. Pero los avatares de la Historia no pueden restar ni un ápice de razón a lo que allí se estaba experimentando: el intento, en realidad genuinamente ilustrado, de constituir una ciudad política que dependiera por entero de sus buenas y de sus malas leyes.

En este y en otros muchos sentidos, Cuba es, todavía hoy, lo que nosotros decimos ser: una sociedad en la que la instancia política, la argumentación y el diálogo tienen en sus manos los destinos de su ciudadanía.

Frente a ello, nuestra realidad parlamentaria, secuestrada por las leyes del capitalismo y la voluntad de sus gestores, atiborrada de propaganda, viciada de evidencias prefabricadas, vendida a intereses en lugar de comprometida con argumentos, ofrece el espectáculo de un juego degradante y vacío, tal y como si la humanidad no hubiera abandonado la minoría de edad pre-ilustrada más que para empeñarse en desembocar en un estado de subdesarrollo intelectual y de infantilismo político y moral.